Las transferencias internas generan dos movimientos (uno sale, otro entra) y, si no las controlas, te distorsionan:
parecen ingresos/gastos cuando no lo son,
inflan volumen de movimientos pendientes,
complican cierres.
Solución de proceso:
Identifícalas (concepto, IBAN propio, patrón recurrente).
Usa una marca consistente: nota + revisado.
Decide si las vas a conciliar como “traspaso interno” (si tu sistema lo contempla) o si las dejas como movimientos revisados sin documento asociado.
Clave: consistencia. No es tanto “la forma perfecta” como que siempre lo hagas igual.
